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..we were just two lost souls swimming in a fish bowl.. year after year. Running over the same old ground.. what have we found? The same old fears.. Wish you were here.. [Por qué te engañas y me engañas cuando dices que no hay miedos..? Si en cada calle que cruzamos vamos tentando a la suerte..]

Saturday, January 07, 2006

16 de diciembre 05

Esta mañana he llegado a París por Porte Maillot. Me encanta sentir aterrizar los aviones, ese rum rum rum y la gente que contiene la respiración. Me lo pasaba como una enana y una mujer a mi lado, con instinto maternal, me preguntó si me encontraba bien. En el autobús me dormí siguiendo un avión que se preparaba para despegar, y cuando desperté ya estábamos en la periferia, donde todo es gris y parece otra ciudad.
He desayunado paseando por los puentecillos del Canal St Martin. No tiene nada de especial, pero los árboles dan luces como si todo el canal fuese un invernadero cerrado al resto del mundo, y Amélie lo escogió para hacer rebotar piedrecillas redondas contra el agua. En Absolute tenían puesta a Carla Bruni, una canción que se llama Raphaël y que es un poco susurrada.
He paseado por Montmartre. De un café ha salido un hombre que se ha presentado como Leo, y que me ha dicho que supo que tenía que decirme algo en cuanto me vio y que me invitaba a un café. Ante mi negativa se ha ofrecido a llevarme a ver las callejuelas de Montmartre, yo he huido como he podido y me ha gritado que me esperaría por si después me apetecía charlar un rato con él. Llovía un poquito, pero el tíovivo funcionaba. La plaza du Tertre estaba fría y desierta y llena de hojas amarillas y deformadas. Cuando volvía a la parada de metro, Leo seguía esperándome y me ha hecho señales con las manos. Hemos hablado un poco y me he marchado, avergonzada y un poco asustada, porque a mí esas cosas me descolocan y además me hacen sentir violenta.
He bajado desde Georges Pompidou mirando las tiendecillas y en muy poquito he llegado delante del Ayuntamiento, donde había gente patinando sobre una pista de hielo prefabricada. Como en las películas y como yo no había visto nunca.
Me he embobado delante de Notre Damme y, como siempre, me ha impresionado. Es tan grande y tan bonita que ninguna foto la retrata bien. He entrado, y el silencio de la catedral y los colores de los cristales y las velas no eran como en ningún otro sitio. Después la he mirado de lejos, sentada en un muro de la pared del Sena que estaba lleno de fósiles, y he recordado la escena del Jorobado donde es el día de todo al revés y la plaza está llena de gente, y las gárgolas saltan.
He entrado en la selva del Quartier Latin; los mismos bares, ahora llenos de luces de Navidad y nieve artificial. Es el barrio de los estudiantes, con Sorbona y sitios pequeños para comer, y muchísimas creppes de chocolate. He comenzado a andar sin rumbo, distritos abajo, primero por Saint Germain, después me he perdido y ha sido fantástico, mirar a lado y lado y no saber dónde estás pero sabiendo que todo lo que ves pertenece a París.
Por casualidad he llegado a Pont des Arts. Se ponía el sol, y me he tumbado en un banco enmedio del puente a leer "La plaça del Diamant".
He vuelto a Absolute, pero la habitación daba a las calles de República, llenas de carteles de neón y ruido de gente, y he tenido ganas de estar fuera, así que he cogido el metro hasta Trocadéro.
Me encanta tumbar la esquina y abrir mucho la boca ante la imponente Torre Eiffel..
No había apenas nadie, pero aún así es casi inevitable dejarte arrastrar jardines de Neptuno abajo, hasta plaza Varsovia, y seguir andando rápido, sólo para ponerte debajo de la torre, mirar hacia arriba y sentir vértigo.
Ahora mismo, a mi lado, una inglesa bebe a sorbos una botella de vino rosado, sentada en su cama.

Disparó NiRVaNeRa, 18:18 | link | comments (11)