Recordándote: U2-The Hands that built America [¿qué mejor, verdad? ..you gotta live with your dreams.. don't make them so hard]
Quim me dijo que no soportaría haber vivido lo mismo que yo.. entonces me di cuenta de que yo tampoco lo soporté. Todavía arrastro, en noches como ésta, mil y un recuerdos desordenados, imágenes confusas, miradas cómplices, momentos únicos, dispersos. Estar con Jordi era convivir conmigo misma. Cuándo comenzamos a ser uno en lugar de dos; no lo recuerdo. Sólo recuerdo haber reído a su lado en algún cine, probablemente sin calefacción, un viernes anónimo.. Y desde entonces comenzamos una carrera imbatible en la que los dos jugábamos a descubrirnos, a buscarnos con discreción, con torpeza, diciendo todo y sin decir nada. Los viernes pronto se convirtieron en el refugio de mis semanas, nos encontrábamos a la salida de la academia, paseábamos, comíamos en cualquier parte y, muy a menudo, nos encerrábamos en cualquier cine y veíamos volar las horas.. Sí, definitivamente fue nuestra afición compartida por el cine lo que nos ató desde un principio, lo que nos hizo buscar mil excusas para estar juntos cuando se apagaban las luces de la sala.. Uno de esos viernes, charlando de vuelta a casa, se giró para mirarme y me preguntó si no era yo su alma gemela.. La pregunta me sacudió completamente. Le contesté con un "quizás" tajante, pero aquella noche ya no pude pensar en nada más. La verdad abrumadora que escondían sus palabras me desconcertaba, me paralizaba. Hacía días que había reparado en que cuando estábamos juntos había palabras que nos ahorrábamos, mecánicamente, pues con sólo una mirada sabíamos qué quería el otro.. Y sí, al cabo de unos días supe contestarle; "Jamás creí en las almas gemelas porque siempre lo asocié al amor.. Pero tú lo eres, eres mi alma gemela, mi otro yo enfundado en un cuerpo contrario.." Desde entonces muchas cosas dejaron de sorprenderme. No me sorprendió que conociera "Brothers in arms", de Dire Straits, porque conocía tan bien como yo las viejas canciones en formato LP, esas extrañas joyas que se ahogan en los armarios.. No me sorprendió que me entendiera cuando no sabía por qué lloraba; pues él sentía los mismos miedos inexplicables, a él le costaba tanto como a mí desplegar alas. No me sorprendió descubrir que veíamos cada aspecto de la vida de la misma forma. Compartíamos mucho más que palabras y viernes. Lo compartíamos absolutamente todo, sin llegar a ser nuestra relación excesivamente fraternal, cálida. Pero, ¿cómo iba a ser una relación dulce? Éramos los dos tan fríos. Aunque eso jamás importó, encontramos el modo de buscarnos a través de otras pequeñeces. Recuerdo tantas cosas.. Nos recuerdo sentados comiendo creppes, planeando una huida, tanteando nuestros futuros, fundiendo juntos el invierno que acechaba fuera.. Nos recuerdo tumbados en skatepark, aquella noche, mirando las estrellas sin llegar a mirarlas, pues sólo nos dedicábamos al contacto cálido de nuestras manos, a recorrernos con las yemas de los dedos.. Y de repente; "Àngels, me gustaría quedarme por siempre aquí, contigo, mirando al cielo.." "Ojalá, Jordi". Nos recuerdo en el concierto de Bruce Springsteen, sentados en el suelo, observando la multitud frenética y mordiendo sin hambre nuestros bocatas.. Nos recuerdo muy tarde en un cine solitario, al finalizar "Gangs of New York", sentados todavía sólo para oír aquella canción que nos cautivó a ambos desde el primer momento.. Nos recuerdo en primera fila cuando los Rolling Stones, abrazados, gritando, sin saber explicar la sensación que suponía tener allí, a dos escasos metros, a Mick Jagger, a Keith Richards.. Nos recuerdo curioseando entre los juguetes de unos grandes almacenes, nos recuerdo sirviendo vodkas en aquel bar de locos, nos recuerdo abrazados dentro de un mismo saco de dormir, nos recuerdo empujándonos en el río, te recuerdo intentando, desesperado, que entendiera las reglas absurdas del póker.. Nos recuerdo con la piel de gallina en el estreno del Señor de los Anillos, nos recuerdo compartiendo sueños, sensaciones.. Nos recuerdo discutiendo, queriendo llevar la razón, haciéndonos daño mútuamente con palabras que inventábamos sólo para herirnos más hondo.. me recuerdo borracha gritándote que te quería, que no te marcharas, te recuerdo, sereno, pidiéndome que te diera tres meses de márgen, me recuerdo, nostálgica, dándote tus tres meses y toda una vida, te recuerdo, paciente, contándome que no podía ser.. que nuestras almas, al fin y al cabo, no eran gemelas.. Que todo lo que compartimos está forzosamente atado a la terminación -aba.. Te recuerdo todos los viernes desde entonces, mientras andas a mi lado a la salida de la academia, sin haberme dirigido ya nunca más la palabra.. Me recuerdo todos los viernes desde entonces, mientras ando a tu lado a la salida de la academia, pensando en qué debió pasar, teniéndote a menos de un centímetro y echándote de menos..
P.D: Sabía que sería inevitable acabar escribiendo este post.... SSDD por siempre, jefe



