Hoy después de comer nos hemos tumbado al sol a comer ¡el primer helado de nata de la temporada! Es curioso, siempre sabes que el tiempo está en marcha y que nunca frena, pero hay momentos en los que todavía se hace más evidente.. Sobretodo cuando haces algo que repites muchas veces a lo largo de tu vida, y ves que la gente alrededor nunca es la misma.. El mismo sol, el mismo rincón del asfalto, el mismo helado, (ella también), los mismos chillidos a lo lejos, la misma conversación trivial sobre chocolate y caminos.. quizás eso es lo más terrible, lo que te vuelca el estómago, que todo sea igual, pero que ya haya pasado un año..
Una vez le escribí una carta a Ismael Serrano que comenzaba así: "Hola Ismael, tengo doce años y..". El otro día la encontré y me pareció imposible que hubiera pasado tanto tiempo.. parecía la misma que ahora, escribía igual, hablaba de ojalases..
Cuando el año pasado nos tumbábamos al sol detrás de la valla todavía era al lado de Georgina, a veces hablamos y echo de menos sus tonterías de muñeca manga, su simplicidad que tantas veces uno necesita, la de estar llorando por dentro y que te preste el otro auricular mientras dibuja corazoncitos en papel cuadriculado..
A veces al salir de clase arrastraba a Tere a merendar y no hacíamos nada, esa es una de las cosas que me sigue gustando hacer, llevarla a casa como si fuese otra hija adoptiva y que cada una vaya por su lado, ella hace zapping, yo me tumbo en mi cama, te das cuenta de que lo más importante con una persona es poder perder el tiempo juntas, no sé, quizás dentro de diez años viva con alguien con quien me sea imposible guardar silencio sin preguntar "en qué piensas"..
Hace un año también le hubiera puesto el mundo sobre el mantel si me lo hubiera pedido para cenar.. Con él también era bonito perder el tiempo; se sentaba en el suelo, cerca del balcón, me gustaba mirarle, el sol de media tarde en la cara, yo ponía música y rezaba por dentro para que no rompiera el encanto con ninguna palabra fea.. A veces él ponía uno de sus CD’s y yo le regañaba, pero nunca podía enfadarme con él si estaba conmigo, me hacía cosquillas, me tumbaba en la cama, nos quedábamos enroscados como dos niños pequeños, como si el mundo fuera a caerse de un momento a otro, era justo ese tipo de instante en el que no piensas en lo que estás haciendo, un lapsus, despreocupación.. luego por las noches se iba y yo lloraba.. Creo que nunca fuimos capaces de llevar el mismo ritmo, cuando le apetecía tratarme bien yo tenía demasiado miedo, y cuando le apetecía tratarme mal yo prefería hacerme la valiente para no perderle.. Ahora a veces le mando callar y me dicen que en el fondo es buena persona.. No sé bien qué decir, pero antes de acostarme recuerdo, el primer beso en la nieve, la primera caricia, algún concierto, la vez que le enseñé a desabrochar un sujetador con glamour, prepararle el desayuno, pero también el primer golpe en el alma, y el primer golpe en la cara.. Y también recuerdo perfectamente que no fue tan sólo mi dolor, que fue el dolor de otras personas que me querían a mí, y sé que si ahora pudiera daría cualquier cosa por volver atrás y evitar, por ejemplo, poner triste a Qw, haberle echado mis problemas encima, porque no fue justo.. Hay muchas cosas que ya no pueden cambiarse, pero si hay algo que si sé en el presente es que no me importa si es buena o mala persona con los demás, conmigo fue una persona realmente fea, muy fea, y nunca más quiero tratarle bien, ni perdonarle, ni hacer todas esas cosas que se hacen cuando no eres rencoroso, jo no et perdono haver-me trencat la vida als 13, als 14, als 15 anys, Artur..
Algunos días también me ponía camisetas muy pequeñas e iba a jugar a básquet un rato antes de que atardeciera, entonces a lo lejos rugía una moto y sabía que era él, aparcaba, reía, le invitaba a casa, veíamos alguna película, comíamos galletas, me hacía fotografías obscenas.. Ahora apenas hablamos, la última vez fue hace unas semanas, íbamos bebidos, recordamos viejos tiempos.. Ha cambiado, no ha madurado porque ya era un niño grande, pero le interesan otras cosas, como a mí, vive distinto.. Pensé mucho tiempo que estaba enfadado, pero era simplemente que creció, y más vale acostumbrarse porque no existe ningún contrato que establezca que siempre sentirás del mismo modo y seguirás al lado de las personas a las que alguna vez quisiste..
Es un poco tonto todo esto, hay cosas mucho más importantes que pensar en qué hacía hace un año, pero nunca viene mal recordarte que toda la puta vida es ahora.. :)